Adán, Cristo y la justificación (Parte 3)
21 Feb
Por John Piper
Romanos 5:12-21
Por tanto, tal como el pecado entró en el mundo por un hombre, y la muerte por el pecado, así también la muerte se extendió a todos los hombres, porque todos pecaron; 13 pues antes de la ley había pecado en el mundo, pero el pecado no se imputa cuando no hay ley. 14 Sin embargo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, aun sobre los que no habían pecado con una transgresión semejante a la de Adán, el cual es figura del que había de venir. 15 Pero no sucede con la dádiva como con la transgresión. Porque si por la transgresión de uno murieron los muchos, mucho más, la gracia de Dios y el don por la gracia de un hombre, Jesucristo, abundaron para los muchos. 16 Tampoco sucede con el don como con lo que vino por medio de aquel que pecó; porque ciertamente el juicio surgió a causa de una transgresión, resultando en condenación; pero la dádiva surgió a causa de muchas transgresiones resultando en justificación. 17 Porque si por la transgresión de uno, por éste reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por medio de uno, Jesucristo.
Cristo Es Como Adán
La semana pasada terminamos con las últimas palabras del verso 14: “Adán, el cual es figura del que había de venir”. Es decir, Adán, el primer hombre, es tipo, figura, o vislumbre de Cristo, quien vendría mucho tiempo después en la historia. Nos preguntábamos: ¿Por qué insertó Pablo esas palabras en ese preciso momento? ¿Por qué dijo que Adán es figura de Cristo justamente después de haber dicho que: “la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, aun sobre los que no habían pecado con una transgresión semejante a la de Adán”? Es decir, justamente después de haber dicho que los pecados individuales de los descendientes de Adán no eran la razón que les ocasionó la muerte; sino su propia unión con Adán en su pecado ¿Por qué decir justo en ese momento que Adán es figura de Cristo? Y yo respondí: Porque este es precisamente el mensaje que Pablo quiere transmitir acerca de Cristo y la manera en que somos justificados en él. Así como aquellos que están en Adán mueren porque el pecado de Adán les es imputado, así también aquellos que están en Cristo viven gracias a la justicia de Cristo que les es imputada. Tal como el pecado individual de los que están en Adán no es la razón fundamental de su condenación, así tampoco la bondad individual es la razón fundamental de la justificación de aquellos que están en Cristo. La intención por la que Pablo dice, justo en este momento, que Adán es figura de Cristo es señalar que la justificación viene a nosotros no sobre la base de nuestra obediencia, sino sobre la base de la obediencia de Cristo y nuestra unión a él; solo por fe. (más…)





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