Avivamiento Cap 5 – M. Lloyd-Jones

 

AVIVAMIENTO

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Fuente: Blog de Mario López

Martyn Lloyd Jones.  Libro. Revival. Avivamiento

Traduccion: Mario Lopez

CAPITULO 5

ORTODOXIA DEFECTUOSA

Génesis 26:17–18 E Isaac se fue de allí, y acampó en el valle de Gerar, y habitó allí. Y volvió a abrir Isaac los pozos de agua que habían abierto en los días de Abraham su padre, y que los filisteos habían cegado después de la muerte de Abraham; y los llamó por los nombres que su padre los había llamado.

Al regresar a este pasaje y leemos de la necesidad de Isaac para limpiar los pozos de su padre de entre los escombros de los filisteos, no dudo en afirmar que la causa principal de la situación de la Iglesia cristiana de hoy, y todo el estado del mundo, en consecuencia, es la terrible apostasía que ha caracterizado cada vez más a la Iglesia de los últimos cien años. Y, por lo tanto, hemos comenzado con esto: Tenemos que deshacernos de esta basura. Y así, hemos considerado cuales son estas doctrinas vitales, el descuido de las cuales, la incomprensión y su negación es una marca de los filisteos. Ya hemos tratado con grandes doctrinas y ahora hay otras doctrinas, dos especialmente, qué debemos señalar. Obviamente la doctrina de la justificación por la fe sola es absolutamente esencial. Nunca ha habido un avivamiento donde esta doctrina no ha retornado a su gran prominencia. Esta doctrina significa el final de todo pensamiento sobre nosotros mismos y nuestra supuesta bondad, nuestras buenas obras, nuestra moral, y todas nuestras obras. Mira las historias de los avivamientos, y encontrará hombres y mujeres que se sienten desesperados. Ellos saben que toda su bondad no es nada sino que trapos de inmundicia, y que toda su justicia es de ningún valor en absoluto. Y ahí están, sintiéndose que no pueden hacer nada, y clamando a Dios por misericordia y compasión. La justificación por la fe. Acto de Dios. “Si Dios no hace esto a favor de nosotros”, dicen, “entonces estamos perdidos.” Y así lo esperan en el más absoluto desamparo frente a él. No le prestan atención, y no le conceden importancia a su propia religiosidad del pasado, y toda su fidelidad en la asistencia a la iglesia, y muchas, muchas otras cosas. Ven que todo es inútil, incluso su religión no tiene ningún valor, no hay nada que sea de valor. Dios tiene que justificar al impío. Y ese es el gran mensaje que sale, por lo tanto, en cada período de avivamiento.

Y, por supuesto, es importante por esta razón: la celebración de esta doctrina, la gente es siempre muy consciente, en esos momentos, de la posibilidad inmediata de la salvación. Eso como ustedes saben, es una característica notable de todos los avivamientos. En palabras de Goldsmith, ‘Los tontos que vinieron a burlarse se quedaron a orar’. Los hombres que entraban por pura curiosidad de repente fueron agarrados por el Espíritu, y en el acto se hizo la gran transacción, y se fueron como gente nueva. Ahora, si no mantenemos la doctrina de la justificación por la fe, no podemos posiblemente creer en este tipo de trabajo inmediato, y tales resultados inmediatos. Y en la Iglesia hay todavía un buen grado inconscientemente, de aferrarse a las obras, en relación con todo este asunto de la salvación como algo que resulta de lo que hacemos, como que si pudiéramos hacernos personas cristianas.

Por lo tanto, es esencial, debemos ser claros acerca de esta gran doctrina. Era lo que revolucionó la vida de Martin Lutero, y marcó el comienzo de la Reforma protestante, lo que fue redescubierto de nuevo en el siglo XVIII por Whitefield y los dos hermanos Wesleys, y por Rowland y Harris en Gales, y por todos estos que fueron tan usados por Dios. Fue la realización de la justificación por la fe que realmente llevó al derramamiento del Espíritu. Siempre ha sido así. Así que no podemos darnos el lujo de descuidar o ignorar esta doctrina crucial.

Entonces, la otra es, por supuesto, la doctrina de la regeneración. Supongo que esta era, en particular, la gran doctrina de hace doscientos años. Una vez más, se hace hincapié en la absoluta necesidad de la obra del Espíritu Santo. Nos recuerda que nada será suficiente al menos que el hombre nazca de nuevo, al menos que se le dé una nueva naturaleza. Que no hay ningún valor en cualquier decisión por parte del hombre, a menos que sea indicativo de su cambio de naturaleza. Este es un punto que podría elaborar fácilmente. Sabemos psicológicamente que es posible hacer que la gente tome decisiones, y convencerlos de que casi todo lo que quieras. Las sectas pueden hacer eso, las religiones falsas pueden hacer eso. Es por eso que están prosperando tanto en el momento actual. Los nuevos movimientos religiosos que están muy lejos de la ortodoxia pueden obtener sus resultados y están aumentando. Usted está familiarizado con ellos, estas diferentes personas que vienen a tocar a sus puertas. Estos movimientos están teniendo éxito, y tienen reuniones de masas y un gran número de decisiones. Sabemos que al traer presiones a la mente estas cosas se pueden hacer. Así que, por lo tanto, el hecho de que un hombre decide ser religioso y cambiar su vida de cierta manera, no prueba en absoluto de que él es un cristiano.

Que es lo que nos hace cristianos? La obra de la regeneración, el Espíritu Santo de Dios haciendo una obra en lo más profundo de la personalidad, poniendo allí un nuevo principio de vida, algo absolutamente nuevo, para que haya un “hombre nuevo”. Ahora, esa siempre, es una doctrina que sale en todas las épocas de avivamiento y de despertares cristianos. Y así es como se obtiene, invariablemente, en esos momentos, estos cambios notables y dramáticos. Hombres que no tenían ninguna esperanza y que habían sido abandonados incluso por sus familiares más queridos y amigos, hombres que aún se habían abandonado a sí mismos, pensando que nada se podía hacer por ellos, sintiéndose completamente sin esperanza, se sentían rechazados de todas las personas y de Dios: de repente este trabajo se lleva a cabo, y se descubren nuevas criaturas con una nueva visión de la vida, y con ganas de vivir una nueva forma de vida. Regeneración. Se destaca en la historia y en la historia de cada avivamiento que ha tenido lugar en la larga historia de la Iglesia cristiana. En otras palabras, todo en un avivamiento se hace hincapié en la actividad de este Dios Soberano. Él está interviniendo. Él está trabajando. Él está haciendo las cosas. Y esto se muestra muy claramente por los resultados y los efectos de la obra de regeneración.

Estas, entonces, son algunas de las principales, y lo que yo llamaría, las doctrinas fundamentales esenciales. Estas son las doctrinas sobre las cuales nunca deben de ser una controversia en absoluto. Creo que todos hemos perdido demasiado tiempo en discutir con la gente acerca de estas doctrinas. Ellas son lo esencial, y sin ellas no tenemos derecho a orar o para esperar, la influencia y la manifestación del Espíritu Santo de Dios.

Así que la ortodoxia, que se define en estos términos, es absolutamente esencial y negarlas es error y herejía, el trabajo de los filisteos, que siempre arruina la obra de la Iglesia y produce estos períodos terribles de sequía espiritual, como este en el cual usted y yo vivimos en la actualidad. Tenemos que empezar, por lo tanto con la necesidad absoluta de la ortodoxia en aquellos aspectos vitales.

Entonces, dicho esto, yo vengo a un segundo grupo de consideraciones que son particularmente aplicables a nosotros que decimos ser evangélicos. Es muy difícil hacer distinciones muy estrictas en la materia. Hay algunas cosas que, tal vez, iba a incluir en el próximo título que algunos de ustedes preferirían poner bajo el título que se va a seguir. Sin embargo la clasificación no es vital, pero es bueno que debamos clasificarla a la medida posible. Así que mi siguiente encabezado es ortodoxia defectuosa. La primera fue ortodoxia, y estábamos preocupados principalmente allí con personas que no son ortodoxas. Sigo adelante ahora a considerar el caso de aquellos que son ortodoxos, pero cuya ortodoxia es deficiente en ciertos aspectos. Y para mí, esto es una vez más una importancia vital ya que, por desgracia, somos conscientes del hecho de que hay muchas personas y muchas iglesias que son ortodoxas, pero que parecen no tener vida. ¿Por qué es que el Espíritu de Dios no desciende sobre cada iglesia evangélica? ¿Cuál es el problema? Tiene que haber algo malo. Quiero sugerir, por lo tanto algunas de las cosas que se constituyen defectuosas o si se quiere, ortodoxia anormal.

El primer y principal problema en este apartado es estar preocupado acerca de la persona, en lugar de con la persona misma. El problema con las personas que no eran ortodoxos era que ellas estaban equivocadas en sus doctrinas acerca de Dios y del Señor Jesucristo y acerca del Espíritu Santo. Pero ahora estoy indicando que existe un gran peligro de poner las doctrinas, las verdaderas doctrinas, sobre las personas en el lugar de las personas. Y eso es absolutamente fatal. Pero es una trampa muy familiar, que atrapa a los evangélicos, y ortodoxos. Puedes ser ortodoxo pero muerto. ¿Por qué? Bueno, porque te detienes en las doctrinas, te detienes en las definiciones, y sin percatarse que el propósito de la doctrina no ha de ser un fin en sí mismo, sino llevarnos a un conocimiento de la persona y la comprensión de la persona, y a la comunión con la persona.

El Nuevo Testamento en si se ocupa de esto ampliamente en muchos lugares. Y la historia de la Iglesia sin duda lo lleva a cabo con mucha claridad. Hay, de hecho, iglesias hoy en día, y denominaciones, que son perfectamente ortodoxas todavía, pero están muertas. No parece que fueran útiles en absoluto en la salvación de las almas, ni realmente en dar a su pueblo la seguridad de salvación ¿Por qué? Es porque permanecen sólo en el nivel de la doctrina-esta preocupación intelectual y esta corrección intelectual. Es una cosa terrible sustituir incluso verdaderas doctrinas por la realización viviente de la persona.

Y esto se aplica también a la predicación. Por supuesto, una predicación que no es doctrinal es al final inútil. Sí, pero no olvidemos que hay una diferencia entre predicar las doctrinas y la predicación doctrinal. Con esto quiero decir que se puede predicar doctrinas de una manera puramente intelectual y mecánica. Usted comienza con su doctrina, la expone , y termina con ella y ha predicado la doctrina. Ese no es el asunto de la predicación. La actividad de la predicación es predicar doctrinalmente sobre Dios, sobre el Señor Jesucristo, y del Espíritu Santo y su trabajo para nosotros en nuestra salvación. Usted ve, hay trampas constantemente en la vida cristiana. Tenemos ese poderoso adversario, el diablo, que siempre está tratando de arruinar todo lo que Dios hace, y gobernar sobre nosotros, así que tenemos que tener cuidado. No debemos pasar nuestro tiempo sólo con las definiciones y declaraciones, y detenerse en ellas fallando así en llegar a un conocimiento de las personas, y fallar realmente para recibir y vivir la vida cristiana plena. Ortodoxia muerta, en la práctica, es tan mala como la heterodoxia, ya que es bastante inútil.

La siguiente cosa que me gustaría destacar es, de nuevo en este apartado la ortodoxia defectuosa, aún tomando principalmente desde la perspectiva de las propias doctrinas. Es la falta de equilibrio, la falta de la verdadera proporción bíblica en la comprensión de las doctrinas, que son absolutamente esenciales para la salvación. Si carecemos de un equilibrio en la proporción de las doctrinas bíblicas nos encontraremos cada vez secos y áridos e inútiles. Como el apóstol Pablo lo expresa, el conocimiento envanece pero el amor edifica. Construye. 1 Cor 8:1. Y no hay nada en que esto es más probable que tenga lugar a una falta de equilibrio con respecto a doctrinas en un excesivo énfasis en ciertos aspectos de la verdad, así centralizando toda nuestra atención.

Esto no es sólo mi opinión. Lea la historia de la iglesia y se encuentra que siempre esté ha sido el error que ha conducido a ese resultado. Lea el Nuevo Testamento, acaso que ese no es el problema del cual se ocupa el apóstol en Romanos 14? Habían ciertas personas que estaban diciendo que nada más importaba si no la cuestión de comer carnes. Estaban hablando de esto, día y noche, cada vez que los miraba traían el tema a la conversación. Ese era el asunto. Estaban dividiendo la iglesia y se estaban condenando los unos a los otros. Pero miremos, Pablo dice, ‘ese no es el reino de Dios’. ‘Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo’. Romanos 14:17.

He aquí, pues, esto es algo de lo que siempre debemos tener en cuenta. Esta es la sutil tentación que el diablo siempre trae a los que están vivos y alerta espiritualmente, y con razón, preocupados por la doctrina. No tengo ninguna duda en afirmar que hay un gran número de gente que excesivamente han estado preocupados por la cuestión de la profecía que ellos mismos se han convertido en secos e inútiles. Y hay iglesias en que esto es cierto. La totalidad de su tiempo se gasta en la profecía. Cada vez que te encuentras con ellos, lo primero que hablan es ‘¿Has visto este artículo en las noticias? ¿No ves que se esta cumpliendo todo? ‘Y todo el tiempo están ocupados con los tiempos y ocasiones. La profecía absorbe toda su atención. Ellos rara vez hablan con usted acerca del Señor Jesucristo. Rara vez te dicen acerca de las experiencias que han tenido con él. Ellos no te dan la impresión de que son pueblo santo y santificado. No, no son más que expertos en los tiempos y ocasiones.[1]

Me recuerdo que una vez encontré un hombre cuando viajaba a predicar. Yo estaba sentado en el compartimiento de un tren cuando vino este hombre que llevaba una copia de “Los tiempos y la Biblia’ pude notar con exactitud, inmediatamente, lo que era y lo que iba a hacer. Estaba correcto. Oh sí, él sólo estaba interesado en la profecía, todo lo había descifrado, y la revista “The Times” era la prueba exacta de lo que la escritura predijo. Toda la atención se absorbe en la profecía, incluso como hemos visto en el caso de algunas personas, a la medida en que ellos dicen que un avivamiento es imposible. Ellos no saben que la gente hace siglos dijo estas cosas, que los hombres siempre han estado diciendo el Señor está a la puerta, y por lo tanto no oran por un avivamiento porque él viene pronto. Y así apagan el Espíritu y el avivamiento no viene.

Pero eso es sólo un ejemplo. ¿No es cierto que algunas personas que realmente parecen exaltar el bautismo y modos particulares del bautismo a la posición suprema? ¿No hay otros que parecen pensar que el hablar en lenguas en la única cosa que importa? Toda su doctrina del Espíritu Santo es realmente una cuestión de hablar en lenguas. Siempre están hablando de ello, está es la prueba, otras personas están excluidas, si no han hablado en lenguas. Otros piensan que sólo es cuestión de orden eclesiástico. Hay algunos que todavía enseñan que el Episcopado es absolutamente esencial para la iglesia. Hay quienes pedirían lo mismo sobre el presbiterio. Y así, en una época de sequía como esta, cuando en nombre de Dios está siendo violado e ignorado por los demás, en este horrible período en el que vivimos, hay personas que ocupan la totalidad de su tiempo argumentando sobre el gobierno eclesiástico, formas de servicio y otros asuntos.

Estas son todas las formas de apagar el Espíritu. No se debe exaltar a lo primario y la posición central cosas que pertenecen a la periferia. Les pido, por tanto, examinarse a sí mismos con respecto a su interés en la doctrina. ¿Sus doctrinas ocultan a las personas? ¿Está manteniendo equilibrio en su debida proporción? ¿Qué es lo primero de lo que hablas cuando conoces a la gente? ¿Da la impresión de que usted es un hombre que tiene una idea y vive para una sola doctrina, o da la impresión de que conoce a Dios y al Señor Jesucristo, y tiene negocios y transacciones con ellos? ¿Da la impresión de que hay amor en tu corazón, el amor de Dios que está llevando la gente a El, creando ansias en ellos para que lo conozcan como tú lo conoces? Oh, no hay nada tan trágico como esta tonta falta de equilibrio. La historia de la Iglesia, la historia de los avivamientos, muestra claramente que cuando la gente se va por lo periférico, por así decirlo, y están monopolizados por una parte, el Espíritu siempre se ha contristado y el trabajo siempre se ha obstaculizado. Oremos para mantener el equilibrio. Oremos por la cordura. No hemos recibido “el Espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”. (2 Tim. 1:7) La disciplina, el equilibrio, y el orden. Veamos, pues, examinémonos mientras nos fijamos en estas cosas.

La siguiente cuestión es en muchos sentidos, y una importante, doctrina defectuosa de la iglesia. Tengo una incómoda sensación que esto ha sido el problema en particular con los que son ortodoxos y evangélicos. Hay grandes reuniones públicas, en lugar de reuniones de los santos; movimientos en lugar de los santos reunidos. Toda la idea de la iglesia como la encontramos en el NT, parece estar agotándose. Y todo lo que pensamos ahora es en término de asambleas generales y reuniones, especialmente si son grandes. Mientras que venimos de todas partes, viajando en nuestros autobuses, y con nuestros líderes cualquier día de la semana, no importa cuando sea. Ya no nos estamos preparando para la reunión de la iglesia los domingos.

Sugiero que considere este asunto muy seriamente y con cuidado. Pienso que si estudia la historia encontrará que mientras la tendencia de pensar en términos de grandes reuniones y movimientos ha aumentado, y el enfoque en la iglesia local ha disminuido, así la frecuencia de avivamientos ha disminuido. Ahora, esa es una declaración histórica. Usted encontrará el mismo énfasis en reuniones y asambleas afuera de la esfera de la iglesia. “Encontramos un auditorio para nuestra reunión” dicen ellos como que algo está mal con la iglesia. El hombre de la calle no vendrá a la iglesia dicen ellos. Y es en verdad hasta cierto punto, pero déjenme recordarles que si acontece un avivamiento en la iglesia el hombre de la calle y todos sus amigos vendrán a la iglesia asi llenándola. El hombre de la calle siempre ha estado afuera, ¿como es que ha ingresado a la iglesia anteriormente? El ha entrado porque de repente escuchó que algo extraordinario y sorprendente está aconteciendo en la iglesia. El responde como la iglesia en Jerusalén en el día de Pentecostés. El Espíritu Santo vino sobre los apóstoles y las noticias se expandieron que esta gente estaba hablando lenguajes extranjeros. Ellos dijeron, “¿que es esto? Y así fueron para ver por curiosidad. ‘Están llenos de vino’ dijeron ellos. Podemos ver que fueron atraídos, la noticia se expandió.

Así es como ha sucedido en el pasado. El hombre de la calle sólo se siente atraído ultimadamente por el poder. Y, de hecho, la pregunta que surge es si el hombre de la calle se siente atraído incluso a estas reuniones organizadas. Más bien ¿acaso que no se encuentran personas evangélicas que viajan de todas partes del país, y lo que tienen es una gran reunión evangélica? y el hombre de la calle todavía está fuera. Por lo tanto, echemos un vistazo a esto. La unidad por la cual Dios siempre ha trabajado ha sido la Iglesia. Puedes leer la historia y la reseña de los avivamientos. Lea la historia de 1859 en Ulster, y usted encontrará que se inició en una pequeña reunión donde los santos se reunieron. Esta idea parece haber desaparecido. Pero la Iglesia, usted sabe, se compone de los santos reunidos, el pueblo de Dios saliendo juntos porque son el pueblo de Dios, y por lo tanto, quieren orar a Dios juntos. Vamos a deshacernos de la noción de la neutralidad, grandes reuniones y démonos cuenta de que la unidad de Dios es la Iglesia, la reunión de sus santos, Su pueblo. Es a ellos que él viene. Él dice: “Donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo. Nosotros decimos: ‘¡Ah, pero usted debe tener dos o tres mil por lo menos’. No, no! “Dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo’ ‘¿Por qué permitimos que las ideas de las grandes empresas gobiernen nuestro pensamiento y nuestra estrategia, en vez de la enseñanza del Nuevo Testamento mismo, como se ejemplifica en la larga historia de la Iglesia?

Estas son, lo que yo llamaría los principales problemas con la ortodoxia defectuosa, por lo que respecta a la doctrina misma. Pero ahora llego al terreno de la práctica. Infortunadamente tengo que pasar por estas cosas en detalle porque estoy convencido de que estas son las cosas que obstaculizan al pueblo de Dios en pesar en avivamiento. Se ponen tan entusiasmados con estas otras cosas que nunca piensan sobre la situación y la necesidad del avivamiento. Así que si tenemos en cuenta la práctica nos encontramos en que simplemente es una extensión de lo que he venido diciendo. Tome el elemento del crecimiento en el entretenimiento, en conexión con el trabajo religioso. ¿Lo ha observado? Ahora hablan de programas no del orden de servicios. ¿Ha notado los artículos del programa? Debo confesar que cada vez más que lo miro y leo acerca de los programas de algunas reuniones me acuerdo más de una variedad en la actuación antes que otra cosa. Notará si mantiene el ojo en los anuncios que incluso están usando los mismos términos. Dicen “presentado por” o ‘patrocinado por’ o esto y lo otro. He visto muchos anuncios como éste reuniones anunciadas en tal y tal lugar, y luego ‘con’. ¿Sabemos de dónde ha venido esta terminología, verdad? No ha venido de la iglesia de Dios. Toda esta idea del entretenimiento, con películas y otras cosas están siendo usadas. Tenemos que volver atrás y leer nuestra historia. No encontrará este tipo de cosas en los avivamientos, es más encontrará lo opuesto. Se trata de la carne, asi es el hombre, es carnal. Y con mucho pesar debo de añadir, el lugar inapropiado que se le da al cantar en nuestros días.

No soy un opositor de la alabanza, debemos de adorar en salmos, himnos y canciones espirituales. Sí, pero de nuevo hay un sentido de proporción incluso aquí. ¿No ha notado como el cantar es cada vez más prominente? La gente, el pueblo cristiano se reúne sólo para cantar. “Oh’ dicen ‘también hay palabra’. Pero el canto es la gran cosa. En un tiempo así como en el que estamos, en un momento terrible como este con crímenes y violencia, pecados y perversiones, en nombre de Dios profanado y la santidad escupida, todo el estado del mundo nos señala que no es tiempo para cantar si no es tiempo para predicar. Me recuerdo las palabras de Wordsworth sobre Milton, ‘ la vida sencilla y el pensamiento elevado ya no existen’. Es cierto decir que el hablar claro y el pensar en público ya no existe. Sólo estamos cantando. Simplemente estamos flotando en un ambiente alegre. Cantamos juntos. Queridos amigos este no es tiempo para cantar. ¿Cómo cantaremos cántico de Jehová, En tierra de extraños? Salmo 137:4. ¿Como vamos a tomar nuestras arpas mientras Sion yace en el suelo?

Este no es tiempo para cantar es tiempo para pensar, para la predicación y convicción. Es tiempo de proclamar el mensaje de Dios y su ira sobre el mal, y sobre todas nuestras tontas aberraciones. El tiempo de cantar vendrá después. Que el gran avivamiento venga, que las ventanas de los cielos sean abiertas, para que miremos a los hombres y mujeres por miles venir y entrar al reino de Dios, y después será tiempo de cantar. Tengamos cuidado de esta tentación sutil de entretener a la gente, pensando así que por esto los vamos a atraer y salvarlos, pensando que así nosotros permaneceremos felices. Yo se que esta tendencia no es tan grande en esta nación como lo es en otras naciones. En algunos países esto es espantoso y alarmante. Incluso yo participé en una conferencia religiosa, la cual se consideró la conferencia evangélica más grande de los Estados Unidos de América, en los inicios de cada servicio, la cual supuestamente tenía que ser bíblica, se cantó 40 minutos de varios tipos y géneros. Xilófonos solos, solistas, la gente cantando todo los 40 minutos. Hubo una corta oración, ninguna lectura bíblica, y después un poco de tiempo para el mensaje. Así no es en los tiempos de avivamiento, créanmelo. Y no será así cuando Dios nos visite graciosamente y tenga misericordia de nosotros y voltee su rostro y nos visite. Les preguntó solemnemente, ¿es tiempo para el entretenimiento? ¿Acaso que no es tiempo para el ayuno, cilicio y ceniza, esperando a Dios con agonía del alma? Usted no puede combinar la alabanza con eso, esto no va junto.

Y permítanme mencionar otra cosa que una vez más en cierto sentido es una continuación de este mismo asunto. ¿Crees que el evangelismo es lo más importante en la actualidad? ¿O es más bien la vida de la iglesia? ¿Podemos actuar con la suposición de que todo está bien con la iglesia y, y por lo tanto tratar de traer gente de fuera? Les pido de nuevo leer la historia, y usted encontrará que los avivamientos se comienzan siempre por algo que se realiza en la Iglesia. Comienza en la Iglesia. Usted no puede revivir algo que no está ahí, sólo se puede revivir la vida que está caída y languidece. Y el orden siempre ha sido este: algo le sucede a un hombre o un grupo de personas en una iglesia y luego, como consecuencia de ello, y el derramamiento del Espíritu de Dios, el evangelismo poderoso comienza. Se empieza con una iglesia y luego se extiende hacia el exterior. Pero me parece que hoy en día estamos ignorando la iglesia en conjunto, y que toda la energía, el dinero, y el entusiasmo está en el evangelismo, y la iglesia sigue donde estaba, de hecho, está incluso empeorando. Es porque su vida no está siendo alimentada y porque ella está siendo estimulada externamente y en la superficie todo el tiempo, no está siendo profundizada, y no se está haciendo más espiritual. Lea otra vez la historia, y se dará cuenta de que la iglesia, la unidad local, la reunión de los santos de Dios, es siempre el lugar del comienzo. Y es sólo cuando tiene una Iglesia verdaderamente revivida ese poderoso evangelismo puede tener lugar. Esa es la historia de los avivamientos.

Y eso me lleva a otro punto en este apartado de la ortodoxia defectuosa en general. Y ahora me refiero no tanto la doctrina directamente ni a la práctica directamente, ahora estoy pensando sobre el espíritu. El espíritu. Es algo terrible que usted y yo podamos estar absolutamente correctos y ortodoxos en doctrina y sin embargo mal de espíritu. ¿Cuáles son las manifestaciones de un espíritu malo? En primer lugar, el orgullo, el orgullo de la vida. ¿Hay algo más terrible que sea cursi, en dar gran importancia el orgullo de posición y el orgullo de nacimiento? ¿Hay lugar para estas cosas en la iglesia de Dios? Lea el capítulo 2 de la epístola de Santiago, en la que reprende a los primeros cristianos severamente por tratar al hombre con el anillo de oro en el dedo de una manera diferente a la forma en que tratan al hombre en harapos. Orgullo. Orgullo de la vida. No hay nada más opuesto al espíritu de los humildes y al manso Jesús de Nazaret que eso. Dios tenga misericordia de nosotros.

Pero no se detiene sólo en la soberbia de la vida. Orgullo del conocimiento es igual de malo. -Ah, sí, yo soy el cristiano que lee mucho. Yo soy el hombre que conoce la doctrina. Yo soy el hombre que ha leído todas las obras de todos los puritanos. Esa otra persona allí, no sabe nada al respecto. Orgullo del conocimiento. ‘Yo soy el gran teólogo. Yo soy diferente al publicano allí que no tiene el cerebro, ni el entendimiento, para comprender estas cosas’. Orgullo del conocimiento, qué cosa fea es esta también. “El conocimiento envanece” por supuesto que sí. Que Dios nos libre de ella. Si nos sentimos orgullosos, en este sentido, así como en el otro, no tenemos derecho a esperar tratos del Espíritu de Dios.

Y el orgullo de la comprensión. “Yo lo tengo todo. Todo es claro para mí. Esa otra persona no sabe nada’. Está bien, sé que tengo que hablar en ambos lados. La otra persona a menudo casi se jacta de su falta de comprensión. Cuando digo una cosa así, siempre pienso en un hombre al que una vez conocí. Tenía que predicar durante un fin de semana en una ciudad determinada y me recibió en la estación, y luego, antes de que hubiera tenido tiempo de hablar casi cualquier cosa con él, dijo: “Bueno, por supuesto, yo no soy uno de las grandes personas en esta iglesia, yo soy solo, ya sabes, un hombre humilde, muy normal. Yo no soy un gran teólogo, no soy un gran orador. Yo no participo en la reunión de oración, si no que sólo soy el hombre que cargan las maletas del predicador visitante. ¡Oh, qué hombre tan maravilloso que soy! “. Pensé. Estar orgulloso de su ignorancia es tan malo como para estar orgullosos de su conocimiento y comprensión. Cualquier forma de soberbia es odiosa y ofensiva a los ojos de Dios.

Otros problemas en esta materia de espíritu, son estos: la censura. Debemos hablar la verdad en amor. Debemos ser guiados por 1 Corintios 13. Todos somos pecadores terribles, ¿acaso que no? Todos somos muy culpables al respecto. Nos gusta censurar. Existe toda la diferencia del mundo entre un hombre que lleva a cabo el mandato apostólico para reprender y exhortar, y el hombre que le gusta censurar. No hay que ser crítico.

Tampoco, para no llegar a otro problema, no debemos siempre ser contenciosos. El conflicto es fatal. La historia de los avivamientos demuestra con toda claridad. Incluso cuando se ha tenido un avivamiento, si el espíritu de contención viene, si los hombres comienzan a dividirse en doctrinas que no son absolutamente esenciales para la salvación, el Espíritu se apagará. Lo encuentras en el siglo XVIII, en la contención entre Wesley y Whitefield, y sus diversos seguidores. La obra fue detenida durante un tiempo. Lo teníamos en Gales. Hubo una disputa entre Daniel Rowland y Howell Harris que se llevó a cabo entre 1751 y 1763, fue un período árido y estéril. Luego se juntaron una vez más y el Espíritu descendió de nuevo. La contención es del diablo.

Entonces tengamos cuidado. Se nos dice en la epístola de Judas a contender ardientemente por la fe, y debemos hacerlo. Si no lo hacemos estamos pecando. Nos encontramos ubicados en la defensa, así como la propagación del evangelio. Y debemos defenderlas y luchar por esas doctrinas que he estado enumerando, hasta la sangre si es necesario. Pero eso no quiere decir ser contencioso. Lo que es fatal es ser contencioso, desarrollar un espíritu partidario, poniendo etiquetas, y estar más preocupados por la marca que por el mismo Señor Jesucristo. Eso es conflictividad, como el hombre que siempre habla sobre el mismo asunto, no importa lo que usted diga acerca de la gloria de Dios y la sangre de Cristo, el dirá: “Ah, pero usted no ha hecho hincapié en esto”, algo en que el está particularmente interesado, y que no es absolutamente esencial para la salvación. La contención.

Siempre hay que tener cuidado con estas cosas. Es porque estamos preocupados por la verdad de que el Diablo, con el fin de arruinar todo, nos presiona sin medida, y nos lleva a esa posición en la que estamos apagando el Espíritu. Podría añadir, egoísmo y peleas, la importancia personal. Usted sabe que la iglesia cristiana está llena de este tipo de cosas. Y ¿cómo se puede esperar la bendición de Dios en ella? Conozco iglesias, pequeñas iglesias, que luchan por seguir adelante, pero toda la situación se ve perjudicada por el egoísmo, la trivialidad, los celos y la envidia, y la auto-importancia. También puedo añadir lo intrascendente y el ajetreo, en lugar de santidad y preocuparse para estar listo para ser usado por Dios. No hay nada que sea tan característico de cada época de avivamiento de una grande y una seriedad profunda.

No tome mi palabra para esto, lea por sí mismo. Lea más, mire cómo, cuando el santo Robert Murray McCheyne entraba en su púlpito en Dundee, antes de que abriera la boca, la gente empezaba a llorar y se quebrantaban ¿Por qué? Bueno, había una solemnidad por el hombre. Había venido de la presencia de Dios. Él no tropezaba en su púlpito y a la ligera decía una broma o dos para poner a todos a gusto y para preparar el ambiente. No, había un resplandor de Dios en él. Había una terrible seriedad. Y si creemos en un Dios santo, y en la ira de Dios sobre el pecado, y si creemos que sin el evangelio hombres y mujeres se van al infierno, ¿cómo podemos ser frívolos y jocosos? No, no hay nada que sea tan característico de avivamiento como una gran y profunda seriedad con respecto a las cosas de Dios.

Y por último, podemos ser perfectamente ortodoxos y sin embargo nuestra ortodoxia puede ser inútil si estamos fallando en nuestras vidas, si somos desobedientes a las leyes santas de Dios, si somos culpables de pecado, y continuamos en pecado. Si ponemos nuestros propios deseos antes que El, también, no tenemos derecho a esperar avivamiento, no importa que estemos correctos y seamos ortodoxos en todas nuestras doctrinas y en toda nuestra comprensión. Usted encontrará invariablemente que cuando llega el avivamiento hombres y mujeres son profundamente convencidos de pecado. Ellos sienten que ni siquiera Dios puede perdonarlos. Ellos han estado en la Iglesia, sí, pero han estado viviendo una vida de pecado, y lo habían reconocido pero no habían hecho nada al respecto. Cuando el avivamiento viene son puestos en el infierno, por así decirlo, y son horrorizados y alarmados. Pueden sentirse tan mal por ello, que se levantan y lo confiesan. Esto puede o no puede suceder, pero ciertamente son convencidos. El pecado en cualquier forma o modalidad es siempre uno de los principales obstáculos para una visitación del Espíritu de Dios.

He estado tratando con lo que he llamado la ortodoxia defectuosa y excéntrica. Que Dios nos dé la gracia para reflexionar sobre estas cosas, para meditar sobre ellas, para examinarlas a la luz de la Escritura, y a la luz de la historia de los avivamientos, y aplicar la verdad a nosotros mismos.

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