Hebreos 12: 18-24

18 Porque no os habéis acercado a un monte° palpable y que ardía en fuego, y a oscuridad, y tinieblas, y al torbellino,

19 y al sonido de la trompeta, y a la voz que hablaba, la cual, los que la oyeron rogaron que no se les hablara más,

20 porque no soportaban lo que se ordenaba: Aun si una bestia toca el monte será apedreada.°

21 Y tan terrible era lo que se veía, que Moisés dijo: Estoy aterrado y temblando.

22 Sino que os habéis acercado al monte Sión, y a la ciudad del Dios vivo: a Jerusalem la celestial, y a las miríadas de ángeles,

23 a la Iglesia° de los primogénitos inscritos en los cielos, a Dios, Juez de todos, y a los espíritus de los justos hechos perfectos,

24 y a Jesús, Mediador del Nuevo Pacto, y a la sangre de rociamiento que habla mejor que la de Abel.

Biblia Textual

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