Hebreos 12: 12-17

12 Por tanto, fortaleced las manos debilitadas y las rodillas paralizadas,

13 y haced sendas derechas para vuestros pies, para que no se disloque lo cojo, sino más bien que sea sanado.

14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor;

15 vigilando que ninguno quede privado de la gracia de Dios, no sea que brotando alguna raíz de amargura, os perturbe, y por ella muchos sean contaminados;

16 que no haya ningún fornicario, o profano, como Esaú, que por una comida vendió su primogenitura.

17 Porque sabéis que aun cuando después deseaba heredar la bendición, fue rechazado (porque no halló lugar de arrepentimiento), aunque solícitamente la buscó con lágrimas.

Biblia Textual

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