Llamados, Dotados… – C. J. Mahaney

Traducido por Natalí Zanazzo y Makarena Vives

Llamados, Dotados y Desanimados

Algunos pastores son regalos extraordinarios para la iglesia – Al Mohler, Mark Dever, Lig Duncan, R.C Sproul, John MacArthur, Jon Piper, Thabiti Anywile entre ellos. Es un privilegio escuchar y aprender de estos hombres. Cuando pienso en estos hombres, suelo recordar el lema de la gira de P.G.A: “Estos hombres son buenos”. Estos hombres son inteligentes. Estos hombres tienen dones extraordinarios. (Aunque de seguro ellos no se ven así).

Si eres pastor, es muy probable que pienses de ti mismo como alguien común y corriente.

Si eres como yo, te sientes común y corriente de verdad. De vez en cuando tengo el privilegio de almorzar con Al, Mark y Lig. En esas comidas, la conversación es rápida y furiosa y me mareo tratando de mantenerles el ritmo. La discusión salta de un siglo a otro, se enfoca en un año en particular y luego vuelve a alejarse, un torbellino que pasa por la historia, la filosofía, la literatura, la teología, la política (todo excepto los deportes). Ellos son tan amables que asumen que yo entiendo lo que hablan. Puedo asegurarte que la mayoría de las veces no lo entiendo.
Estos hombres son inteligentes. Yo no lo soy. Sin embargo, me siento confortado, y ésta es la razón: la mayoría de los hombres inteligentes que conozco no tienen habilidad atlética en absoluto. Cuando salto y tiro al aro, soy extraordinario; pero como pastor, soy común y corriente.

 

Tom

Quisiera presentarte a otro pastor común y corriente. Su nombre era Tom. La vida de Tom comienza en el año 1911 y termina en 1992. Durante sus 81 años, Tom era un esposo fiel y amoroso, un padre amable y sabio y el fiel pastor de una iglesia pequeña de Canadá. Dudo que hayas escuchado de Tom Carson. Si lo hiciste, fue sólo porque tiene un hijo notable: Dr. Don Carson, un brillante estudioso bíblico y un escritor prolífico. El Dr. Carson escribió o editó más de 60 libros; entre ellos, uno sobre su padre: Memorias de un Pastor Ordinario: La Vida y las Reflexiones de Tom Carson.

En su introducción, Don Carson explica el propósito del libro:

Algunos pastores, que tienen dones poderosos de parte de Dios, son regalos extraordinarios para la iglesia.

Ellos aman a su congregación, manejan bien las Escrituras, ven muchas conversiones, sus ministerios atraviesan generaciones; ellos entienden su cultura, pero se rehúsan a que ella los domestique. Son teológicamente sólidos y personalmente disciplinados. No necesito darte una lista con sus nombres: tú conoces algunas de estas personas. Ellas te han alentado y desafiado, al igual que a mí. Algunos de ellos llevan enormes cargas que los cristianos espectadores no ven con facilidad. No obstante, cuando nosotros mismos no estamos siendo tentados por los celos, damos gracias a Dios por los líderes cristianos del pasado y oramos por los que están ahora.

La mayoría de nosotros, sin embargo, servimos en lugares más modestos…

Seamos sinceros, la mayoría de nosotros somos pastores comunes y corrientes.

Mi padre fue uno de ellos. Este pequeño libro es un sencillo intento de hacer oír la voz y el ministerio de un pastor común y corriente, porque tales servidores tienen mucho que enseñarnos.*

Seamos honestos: la mayoría de nosotros somos pastores comunes y corrientes. Tenemos buenas intenciones. Trabajamos duro. Pero nuestros sermones son, en el mejor de los casos, promedio. No hay miles de personas descargando nuestros sermones en iTunes. No, son sólo sermones normales y, quizás, algún buen sermón de vez en cuando en el medio (o eso pensamos hasta que hablamos con algunos miembros de la iglesia y nos damos cuenta de que, quizás, ni siquiera eso). La mayoría de los pastores comunes y corrientes no van a escribir un libro que sea un éxito de ventas. La mayoría de los pastores ni siquiera van a escribir un libro.

La mayoría de nosotros somos pastores comunes. Nuestro llamamiento es verdadero y los dones que recibimos de Dios para nuestra tarea son genuinos, pero no parecen ser extraordinarios.

A menudo los pastores comunes y corrientes están desanimados.

 

Pastores desanimados

Tom Carson fue un pastor común que, con frecuencia, se sintió desanimado. Su hijo Don Carson dedica un capítulo entero a este tema (capitulo 6: “Desaliento, Desesperación y una Promesa”). En él podemos tener una idea de las anotaciones del diario íntimo de Tom Carson, como ésta:

Domingo 5 de Marzo de 1961

Me levanté 6:50 a.m. Oración y estudio. Predica (mala) sobre 2 Cor. 2. Veinticuatro asistentes….Descanso. Estudio. Tarde, 19 asistentes. Predica sobre Romanos 1:1-17 (mala).**

Tom Carson escribió estas anotaciones para nadie más que para él. No tenía idea que este diario, un día, sería publicado. Queda claro que estaba desanimado. Su hijo Don Carson escribe: “Las razones para dicho desaliento son muchas, pero al menos algunas de ellas se mezclan con la duda sobre sí mismo, la mala conciencia, la sensación de fracaso, largas horas y la frustración creciente por no ver los frutos.

Tal vez esto te describe a ti.

En algún punto de nuestras vidas, todos podemos sentirnos identificados con Tom Carson.

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La serie “Ordinary Pastors” (Pastores comunes y corrientes) del blog es una adaptación del capítulo inédito de C.J. con el mismo título y está programada su publicación dentro del libro de recopilaciones “TogetherfortheGospel”, TheunadjustedGospel (Crossway, 2012). C.J.también aportó capítulos para otros dos libros de recopilaciones similares: Proclaiming a Cross – Centered Theology (Crossway, 2009) y Preaching the Cross (Crossway, 2007).

* D.A. Carson, Memorias de un Pastor Ordinario: La Vida y las Reflexiones de Tom Carson (Wheaton, IL: Crossway, 2008), 9.
** Ibídem, 82.
*** Ibídem, 92.

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Anteriores de la serie:

1. Introducción

 

Fuente del original en inglés: Sovereing Grace Ministries

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