09: Una autoestima muy alta – C. J. Mahaney

Traducido por Makarena Vives

Iglesia Biblica Reformada de Rosario

Cómo me veo a mí mismo es lo que marca la gran diferencia en la forma en que recibo y respondo la crítica personal.

Cuando un pastor recibe críticas y correcciones, las tentaciones siempre están a la mano. En mi experiencia, cuanto más autoestima siento, más cercanas son esas tentaciones. La crítica contradice la opinión elevada que tengo de mí mismo, entonces me siento tentado a responder de manera pecaminosa.

Pero, ¡Qué diferente respondió el apóstol Pablo a la crítica!

Leemos la respuesta de Pablo en 2º Corintios, una epístola muy personal. En los capítulos 10–13 Pablo responde a la crítica levantada contra él. Pudo haberse defendido dando un informe de sus increíbles experiencias personales o de sus años de servicio a la iglesia, pero eligió responder a la crítica personal con palabras como estas:

“Por lo cual si quisiera gloriarme, no sería insensato; porque diría verdad; pero lo dejo, para que nadie piense de mí más de lo que en mí ve, u oye de mí” (2º Corintios 12:6).

Este pasaje merece ser releído. En caso de que no hayas captado el sentido de lo que Pablo está diciendo en una primera leída (como me ocurrió a mí), tal vez el siguiente comentario que hace el Dr. Don Carson acerca de este pasaje te ayude a comprender todo su peso:

Lo que es remarcable es lo mucho en que la postura de Pablo difiere de la nuestra. Muchos cristianos hoy en día, incluso líderes cristianos, viven con temor de que la gente piense mal de ellos. Se irritan fácilmente si alguien, especialmente alguien menor en categoría, es más alabado que ellos. Pero Pablo vivía con temor de que la gente pensara demasiado bien acerca de él.*

¡¿Que Pablo temía que la gente pensara demasiado bien de él!? Ese no es un temor con el que me sienta familiarizado. Por lo general mi preocupación es que puedan pensar mal de mí, que no compartan mi gran estima hacia mí mismo.

Y la pregunta que cada pastor debe contestar en su corazón es la siguiente: ¿Me preocupa el que otros puedan tener muy poca estima de mí, o el que tengan una estima muy alta de mí? Cómo respondo a la corrección personal varias veces revela cuál de estas dos preocupaciones gobierna en mi vida.

La primer preocupación en el fondo se remonta a la presencia de orgullo en el corazón.

La segunda sólo puede explicarse por la gracia activa de Dios en el corazón.

* D. A. Carson, Lo elemental para los creyentes: Una exposición de Filipenses (Grand Rapids, Mich.: Baker Books, 1996), 80.

Anteriores de la serie:

1. El pastor y la crítica personal

2. Las tentaciones del pastor cuando llega la crítica

3. Aprender a ser sabio abrazando la crítica

4. Un moretón doloroso

5. El papel de la esposa del pastor cuando llega la crítica

6. Algunas manchas para mi cuadro moral

7. Trata bien a tus críticos

8. Por qué los pastores fieles serán criticados

 

 

 

 

 

 

 

 

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