07: Trata bien a tus críticos – C. J. Mahaney

Traducido por Makarena Vives

¿En dónde ha estado John Newton toda mi vida?

Últimamente Newton se ha convertido en mi mentor. Él era una encarnación poco común de humildad pastoral, compasión, sabiduría y coraje; estaba siempre bien informado teológicamente y centrado en el Evangelio.

Su ejemplo pastoral se impone particularmente en las palabras de sus cartas, escritas primero como respuestas a preguntas de personas específicas y luego publicadas para un mayor número de lectores. Estas cartas han tenido un efecto significativo en mi alma y en mi vida, y han hecho una diferencia enorme en la forma en la que veo la crítica y en cómo respondo a ella. En especial su carta titulada “On Controversy” (En la controversia).

En ella Newton explica cómo responder con humildad a un oponente cuando nos encontramos en un debate teológico potencialmente fuerte. Es obvio que el contexto es diferente a la crítica personal, pero observarás que las instrucciones de Newton son aplicables a pastores que experimentan el aguijón de dicha crítica.

En su carta, Newton trata tres temas muy importantes:

1. Ora por tu crítico:

En cuanto a tu oponente, espero que, antes de apoyar el lápiz en el papel para escribir contra él, y durante todo el tiempo en que prepares tu respuesta, lo encomiendes por medio de la oración ferviente a la enseñanza y la bendición del Señor. Esta práctica tendrá una tendencia directa a conciliar tu corazón para amarlo y tener compasión de él.

Es real que se nos hace difícil juzgar en forma pecaminosa o incluso que nos desagrade aquella persona por quien estamos constantemente orando.

2. Si tu crítico es un creyente, tenlo como hermano o hermana en Cristo:

Si das fe de que tu oponente es un creyente, aunque pueda estar muy equivocado en el tema de debate contigo, las palabras de David a Joab acerca de Absalón son muy aplicables: “Tratadlo benignamente por amor de mí” [2 Samuel 18:5]. El Señor lo ama y le tiene paciencia, por lo tanto, tú no deberías despreciarlo ni tratarlo ásperamente. El Señor te tiene la misma paciencia a ti, y espera que seas sensible a los demás, como una muestra de cuánto necesitas tú mismo el perdón. Dentro de no mucho tiempo vas a encontrarlo en el cielo; entonces él va a ser más preciado para ti de lo que lo es tu amigo más cercano ahora en la tierra. Anticípate a ese período en tus pensamientos y, aunque sea necesario que te opongas a sus errores, velo en lo personal como a un alma hermana con quien vas a disfrutar de la felicidad en Cristo para siempre.

“Más preciado para mí que mi amigo más cercano”: ¿Cómo es posible? Es posible a la luz de la eternidad, y es posible porque él es tu hermano por quien Cristo murió (Romanos 14:15).

Lee las palabras de Newton de nuevo (no es posible digerirlas en una leída rápida). Este párrafo está lleno de sabiduría que nos inculpa. Lo he leído muchas veces y pienso volverlo a leer, en especial cuando me critican. Esta perspectiva transformará tu actitud hacia tu crítico.

3. O, si tu crítico no es un creyente, muéstrale compasión como a un incrédulo que necesita de Cristo:

Pero si lo ves como un incrédulo, en un estado de enemistad contra Dios y Su gracia (lo cual no deberías presuponer a menos que tengas buena evidencia), lo más propio es que sea objeto de tu compasión antes que de tu enojo.*

Los tres temas que Newton desarrolla son de sumo valor para los pastores:

  • Ora por los que te critican (esto hará que tu corazón se ablande hacia ellos).
  • Ten en cuenta que tu crítico más feroz, si es cristiano, un día será más cercano a ti de lo que lo es tu amigo más cercano ahora.
  • Ten compasión de tus críticos que aún parecen ser incrédulos, porque ellos necesitan la Gracia transformadora de Dios por sobre todas las cosas.

Para ser sincero, siento como si esta carta de 250 años de antigüedad hubiera sido escrita para mí. Ella ha guiado y dirigido de forma personal mi corazón en tiempos de críticas y en las tentaciones que las siguen.

Si esperas que la crítica personal afecte tu vida en algún momento (y deberías esperarlo), ten siempre la carta de Newton a mano. Te ofrecerá una perspectiva divina sobre tu crítico, una perspectiva que puede transformar tu percepción sobre esa persona, llevarte a orar por ella y cambiar tu actitud hacia ella.


* John Newton, The Works of John Newton (London: 1820), 1:268–269.

 

Anteriores de la serie:

1. El pastor y la crítica personal

2. Las tentaciones del pastor cuando llega la crítica

3. Aprender a ser sabio abrazando la crítica

4. Un moretón doloroso

5. El papel de la esposa del pastor cuando llega la crítica

6. Algunas manchas para mi cuadro moral

 

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