Gozo en las pruebas (1:2) – Albert Crespo

Por Albert Crespo

1:2 “Tened por sumo gozo, hermanos míos, el que os halléis en diversas pruebas”

Santiago, empieza la carta animando al pueblo de Dios, ya que por lo que se entiende en esta carta, conoce la situación de ellos, y sabe que están pasando por diversas pruebas. Lo que significa que cada grupo o persona se enfrenta al mismo tiempo a diferentes pruebas, o que cada grupo está pasando por una prueba distinta a la de los demás, o ambos inclusive. Ya puede ser económica, de persecución, de falso testimonio, etc. Esta verdad es válida para los diferentes tipos de pruebas con las que nos enfrentamos cada día. Santiago se identifica con ellos, hermanos míos, lo cual indica que aunque sea apóstol, el no está exento de pruebas. De este versículo, sacamos dos doctrinas para la vida cristiana:

1. El cristiano pasa por pruebas: Es una verdad, que en todas las escrituras se encuentra respaldada, el cristiano no está exento de pruebas, más bien al contrario, es muy probable, que aquel cristiano que no pasa por pruebas, no sea un cristiano verdadero.

    Génesis 22:1 Dios prueba a Abraham Éxodo 20:20 Dios prueba a su pueblo en tiempos hambre 1ª Crónicas 29:17; Job 7:17-18; Salmo 7:9; 11:5; 17:3; Proverbios 17:3; Jeremías 20:12; Hechos 2:19(Pablo); 2ª Corintios 8:2(prueba y gozo); 2ª Corintios 13:5; Hebreos 3:8; 1ª Pedro 1:6

    2. El carácter del cristiano hace que se goce en medio de ellas: Santiago llama la atención al tema de gozo, sabe que según la reacción humana, la prueba y dificultad, hace que nos sea difícil gozarnos, más bien, achacamos a las pruebas y dificultades nuestra tristeza, obsesión y angustia. Por eso, manda que nos gocemos en medio de la prueba, la explicación la da en el siguiente versículo, pero el gozo debe ser parte del carácter cristiano (Gálatas 5:22), invariablemente de las circunstancias, y manda que nos gocemos en circunstancias adversas, esta es una de las características de lo que es un cristiano, y es una pena que tantos de nosotros, no estemos llenos de gozo, sino más bien, todo lo contrario, tristes, decaídos, depresivos. Lo que hace un flaco favor a nuestro testimonio, ya que no nos diferenciamos de aquel que no tiene a Dios por Padre en nada, ni de aquel que no ha experimentado la grandeza de ser perdonado y amado en Cristo. Es decir, lo temporal y circunstancial (las pruebas) marcan el semblante de aquellos que decimos que tenemos algo intemporal e incircunstancial (La Verdad en Cristo), algo que es mucho mayor que lo primero. No significa, que el cristiano no sienta tristeza, que no sienta empatía, ni dolor. Esto no está reñido, con el gozo, ya que vemos que Cristo también padeció, sufrió, y sintió tristeza (lloró). Sino, más bien, y he aquí la grandeza del evangelio, el cristiano, en medio de un mundo injusto y lleno de peligros y sufrimientos, se goza porque posee algo mayor.

      ¿Es esto verdad en cuanto a mí? ¿Tengo gozo en lo más profundo de mi ser aun en medio de la penurias? ¿Entiendo y comprendo, que como cristiano voy a pasar pruebas, y es mi deber como hijo agradecido pasarlas con gozo? ¿Y cómo puedo obtener ese gozo? Según Santiago lo explica en el siguiente versículo: Es esto aplicable a la prueba de fe. ¿Que otros tipos de prueba hay? ¿Tentaciones? ¿Consecuencias de pecado? ¿Juicio? ¿Disciplina?

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